«Rompe todo el sistema de relaciones internacionales», sostuvo Medvédev, añadiendo que si el presidente estadounidense Donald Trump fuera «robado» por una potencia extranjera, Washington sin duda lo consideraría un acto de guerra.
En esa declaración también comentó que el imperialismo yanqui se ha situado ante «dos escenarios posibles: o Estados Unidos libera discretamente al Presidente venezolano secuestrado con algún pretexto para salvar las apariencias —lo cual es improbable—, o se convierte en la versión latinoamericana de Nelson Mandela. Esto último parece más probable. En ese caso, su nombre quedará grabado en la historia sudamericana junto a los de Bolívar, Miranda y Chávez».
Ante la segunda posibilidad, Medvedev valoró que la presión política que emane de la movilización popular global será un factor crucial: incluso si «Trump, por pura terquedad, se niega a indultar a Maduro más adelante, la presión pública casi con toda seguridad obligará» a hacerlo a cualquier sucesor de aquel, dijo.
Además, fustigó a la Casa Blanca por agredir Venezuela por ambicionar sus reservas energéticas y haber desestimado las numerosas propuestas de diálogo formuladas por Caracas. «El petróleo es el factor clave aquí», consideró Medvédev, quien deja ver que a largo plazo no menos importante será la defensa de la soberanía por el Gobierno Nacional.
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